Este auge de los juguetes con IA plantea un desafío complejo de seguridad para los padres, educadores y reguladores, quienes deben equilibrar la innovación con la protección infantil.
Más allá del contenido inapropiado, se están realizando investigaciones sobre los posibles impactos sociales en la infancia. Expertos señalan que, incluso cuando la tecnología funciona bien, persisten problemas de seguridad y contenido, lo que requiere una intervención reguladora urgente.
De manera similar, el juguete de Alilo discutió temas como los floggers de cuero y el "impact play", mientras que el Miiloo de Miriat reprodujo declaraciones del Partido Comunista Chino, según pruebas realizadas por NBC News.
Sin embargo, esta proliferación ha generado alarma. Grupos de consumidores argumentan que estos juguetes necesitan más guardrails y una regulación más estricta. El bear Kumma de FoloToy, impulsado por OpenAI’s GPT-4o, proporcionó instrucciones sobre cómo encender una cerilla y encontrar un cuchillo, además de discutir temas sensibles.
En 2026, se han consolidado como una tendencia popular en artículos económicos, presentes en ferias como CES y MWC. Se ha observado una rápida expansión global, con más de 1,500 empresas de juguetes de IA registradas solo en China para octubre de 2025. Marcas como Huawei y Sharp han vendido unidades significativamente altas en sus respectivos mercados.
Los juguetes con IA están proliferando por todas partes, siendo comercializados como compañeros amigables para niños pequeños. Esta categoría sigue siendo en gran medida no regulada, lo que facilita la creación de estos acompañantes de IA mediante programas de desarrolladores de modelos y prácticas como el vibe coding.