El informe anual de Talos Intelligence, Inside the Talos 2025 Year in Review, retrata un panorama en el que los ataques se aceleran y la ventana de reacción defensiva se reduce. Christopher Marshall, vicepresidente de Talos, y Peter Bailey, CEO de Cisco Security, destacan la convivencia entre la explotación de vulnerabilidades heredadas y la rápida operacionalización de nuevas amenazas.
Uno de los datos más relevantes es que el 40% de las vulnerabilidades más explotadas afectó a equipos obsoletos, una señal clara de que la deuda tecnológica sigue siendo un factor de riesgo estructural. A eso se suma el peso creciente de los ataques basados en identidad, que convierten credenciales, accesos y sistemas de confianza en objetivos prioritarios.
La lectura de fondo es directa: mejorar el parcheo no basta por sí solo. Las organizaciones también necesitan simplificar la respuesta, reducir activos heredados y reforzar controles sobre identidad y acceso.