La empresa de inteligencia artificial Anthropic habría superado a OpenAI en cantidad de clientes empresariales activos, de acuerdo con datos financieros publicados por la plataforma de gastos corporativos Ramp y difundidos por TechCrunch.
El informe señala que cada vez más compañías están adoptando servicios de Anthropic, especialmente su familia de modelos Claude, para tareas corporativas relacionadas con automatización, análisis de documentos, programación y asistencia empresarial. El crecimiento marca un cambio importante dentro del mercado de IA generativa, donde OpenAI había mantenido hasta ahora una posición dominante tanto a nivel mediático como comercial.
Según los datos analizados por Ramp, Anthropic mostró un crecimiento sostenido en adopción empresarial durante los últimos meses, impulsado en parte por compañías que buscan alternativas más orientadas a seguridad, control de datos y confiabilidad en entornos corporativos.
El avance también refleja cómo el mercado de IA empieza a fragmentarse rápidamente. Mientras OpenAI continúa liderando en visibilidad pública y consumo masivo gracias a ChatGPT, otras compañías están consolidando nichos específicos dentro del sector empresarial. Anthropic, respaldada financieramente por gigantes como Amazon y Google, viene posicionándose especialmente en grandes organizaciones preocupadas por cumplimiento normativo y privacidad.
La competencia entre ambas compañías se volvió además uno de los ejes centrales de la actual carrera global de inteligencia artificial. OpenAI mantiene alianzas estratégicas profundas con Microsoft, mientras que Anthropic fortaleció su integración con la infraestructura cloud de Amazon Web Services.
El contexto también muestra cómo la IA generativa está dejando de ser una herramienta experimental para transformarse en infraestructura crítica de negocio. Empresas financieras, tecnológicas, legales y manufactureras están integrando modelos de IA en operaciones diarias, soporte técnico, generación de código y análisis documental.
Al mismo tiempo, el crecimiento explosivo del sector aumenta la presión sobre seguridad y ciberdefensa. Grandes modelos de IA ya están siendo utilizados tanto para automatización defensiva como ofensiva, desde detección autónoma de vulnerabilidades hasta campañas de phishing más sofisticadas y generación automatizada de malware.
La disputa entre Anthropic y OpenAI refleja así algo más amplio que una competencia comercial: muestra cómo el control de las plataformas de IA empresarial empieza a convertirse en uno de los activos tecnológicos más estratégicos de la década.