Un grupo hacktivista con vínculos con las agencias de inteligencia iraníes ha asumido la responsabilidad de un importante ataque que borró datos sobre Stryker, una empresa global líder en tecnología médica basada en Míchigan. El ataque se dice que cerró las oficinas de Stryker en 79 países y afectó más de 200,000 sistemas, servidores y dispositivos móviles.
Stryker, conocida por sus ventas anuales de 25 mil millones de dólares y 56,000 empleados a nivel global, experimentó una interrupción importante. Las oficinas principales de la compañía en Estados Unidos informaron un estado de emergencia el día del ataque, mientras que los informes irlandeses indicaron que más de 5,000 trabajadores fueron enviados a casa. Además, los dispositivos Stryker utilizados por empleados han sido limpiados y los empleados se encuentran sin acceso a sistemas y comunicaciones críticos.
El grupo hacktivista conocido como Handala o Team Hack Handala ha lanzado un manifiesto en el que afirma que la data robada será usada para 'avances reales para la humanidad'. Este ataque se dice es una respuesta a un reciente bombardeo con misiles Tomahawk estadounidense contra una escuela iraní, que mató al menos 175 personas, la mayoría niños.
Una investigación adicional realizada por The New York Times sugiere que Estados Unidos podría haber estado detrás de este feroz ataque con misil Tomahawk. Palo Alto Networks ha vinculado Handala a la Agencia de Inteligencia y Seguridad (MOIS) iraní, describiéndolo como una de varias personas en línea mantenidas por Void Manticore, un actor asociado al MOIS.
Se cree que el ataque con wiper se ejecutó a través de Microsoft Intune, una solución basada en la nube utilizada para seguridad informática. Se indican que los empleados de Stryker fueron instruidos urgentemente a desinstalar Intune, causando interrupciones adicionales en operaciones. El impacto de este ataque se extiende más allá del inmediato de la red de Stryker; proveedores de atención médica ya están experimentando dificultades debido al impacto en las cadenas de suministro.
Profesionales y expertos del sector han destacado la gravedad de esta brecha, subrayando su potencial para interrumpir suministros quirúrgicos y equipos médicos críticos para el cuidado del paciente.